domingo, 8 de abril de 2007

Fórmula I

Ayer cuando iba a Belgrano para hacer una de las caminatas de campaña (por cierto... ¡qué linda está quedando la plaza de la redonda!) pensaba en cómo se fueron desenvolviendo las cosas en este último año. Me satisface saber que voy a poder llevar al plano electoral las coincidencias que tengo desde el inicio de mi gestión, con uno de los sectores políticos más importantes de la ciudad. Formo parte de un grupo de personas que no gestiona a través de las buenas palabras, y nunca me canso de repetirles un proverbio de Lao Tse: "Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras".